Fue fundamental para la victoria del Santo, sin su centro la pelota nunca hubiera llegado a la cabeza de Ferrero, para luego ir a los pies de Lentini, para finalizar en el fondo de la red tras el cabezazo de Agudiak. Taborda fue el medio héroe en este lío.

Pensando en el partido era muy injusto irnos con el empate, porque era una diferencia de un gol e iba a ser muy injusto, así lo analizamos al último”, dijo sin demasiadas vueltas el arquero Santo.

Lo más destacable del equipo para el uno fue “La actitud hasta el último minuto, nunca bajamos los brazos y eso lo hablábamos ayer en la concentración, pase lo que pase en el partido, nunca bajar los brazos hasta que el árbitro tocara el silbato”, se confesó.

Sobre la jugada que lo tuvo como protagonista exclusivo, el arquero que por un instante fue el cinco del equipo contó lo siguiente: “Sergio estaba tapado y no podía presionar, Maxi ya no podía más por la corrida y se me ocurrió pedírsela y tirarla abierta para que alguien la baje, antes de patear pensé “que vaya con Dios la pelota”, y gracias a Dios resultó”.

Por último, un detalle llamativo también rodeo la actuación de César en la tarde del domingo y fue su camiseta naranja, que él no le gusta nada.

No me gusta mucho por el tema de que el delantero levanta la cabeza y enseguida sabe dónde estoy ubicado porque es muy llamativa, así que la use sólo por hoy a pesar de que no quería usarla pero ya no está más, estamos buscando una alternativa nueva”, aseveró mientras se retiraba feliz de La Ciudadela.

Foto: Dpto. Prensa CASM

¿Què te pareció esta nota?
  • Impresionante (0)
  • Interesante (0)
  • Màs o Menos (0)
  • Aburrida (0)
  • Una cagada (0)

Comentarios

comentarios