En una época donde todo el pueblo Santo sigue golpeado por la temprana eliminación en el Federal A, es el fútbol femenino el que, como siempre, le sigue brindando alegrías al club. Por tercera vez consecutiva, las dirigidas por Claudia Lencina se consagraron campeonas argentinas al ganar la fase final en Trelew.

Casi no viajan. Casi, casi, el candidato se queda sin la posibilidad de retener la corona. Pero la Comisión Directiva, encabezada por Oscar Mirkin y Claudio De Camilo, entendió la importancia de lo que se jugaba e hizo un esfuerzo muy grande para conseguir los recursos. De casi no viajar a ser campeonas nuevamente. ¿Qué tal?

Las chicas no defraudan. Todo el apoyo que esta vez sí hubo por parte de la CD fue retribuido con tiki-tiki, con goles y con un corazón enorme. Esto se vio reflejado en el partido final ante San Jorge de Santa Fe, donde las galácticas comenzaron el partido cuesta arriba pero terminaron festejando.

Eliana López, la potente delantera santafesina, fue un hueso duro de roer para la defensa albirroja. Tan duro que a los 11′ puso en ventaja a su equipo, luego de encarar desde mitad de cancha y sacar un zapatazo que hizo estéril el intento de Solana Pereyra por despejarlo. El predominio de San Jorge era evidente: San Martín, pese a sus individualidades, estaba desconcertado en el campo de juego. Sólo tuvo una chance a través de Laura Casarrubia, pero Virginia Canavesio se hizo enorme bajo los tres palos y le ahogó el grito de gol.

En el complemento cambió la cosa, porque las Santas, heridas en su orgullo, fueron en busca de todo. Y cuando ellas van en busca de todo es muy difícil que fallen. Casi imposible. Sabina Coronel comenzó a hacer de las suyas y a erigirse en la crack, la distinta de la final y del torneo. Fue el eje del juego Santo, que tuvo su primer recompensa a los 12′, cuando Canavesio le tapó el gol a Micaela Núñez pero el rebote quedó para Casarrubia, que esta vez sí la mandó a guardar.

Agrandado, con el pecho inflado por lo conseguido hasta ahí, el equipo tucumano fue en busca de más. Ahora las santafesinas estaban desconocidas, no eran las del primer tiempo y miraban cómo las Santas tocaban. De acá para allá, de izquierda a derecha y de derecha a izquierda. Eso posibilitó que la histórica Romina Rodríguez marque el gol del campeonato: enfiló por derecha y sacó un remate que se coló en el primer palo de Canavesio, resignada por una nueva conquista tucumana.

La experiencia de muchas de las chicas tucumana hizo que el resultado no corra peligro. La posesión del balón no se perdió nunca y el tiempo pasó, hasta que el árbitro dijo basta y las albirrojas se consagraron tricampeonas.

Porque juegan por amor a la camiseta. Porque nunca piden nada a cambio. Porque son la disciplina más ganadora del club. Porque se la rebuscan para jugar todos los torneos. Porque sólo les dan bolilla (a veces) en instancias definitivas. Por eso, y por todo lo que se viene, a ustedes les decimos ¡GRACIAS POR TODO!

 

 

 

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